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CARTA DE UN PADRE A SUS HIJOS (POEMA). MORINGA ORGÁNICA.

 

                                                                   CARTA DE UN PADRE  A SUS HIJOS. MORINGA ORGÁNICA.

 

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CARTA DE UN PADRE A SUS HIJOS.

 

Queridos hijos, el día que este viejo y ya no sea el mismo,

 

tengan  paciencia y compréndanme.

 

 

 

Cuando derrame comida sobre mi camisa

 

y olvide como atarme mis zapatos,

 

téganme paciencia.

 

Recuerden las horas que pase enseñándoles  a hacer las mismas cosas.

Si cuando conversen conmigo repito y repito las mismas palabras

 

 

y sabes de sobra como terminan, no me interrumpan y escúchenme.

 

 

Cuando eran pequeños, para que se durmieran,

 

 

tuve que contarles miles de veces el mismo cuento,

 

 

hasta que cerraran los ojitos.

 

 

Cuando estemos reunidos y sin querer haga mis necesidades.

 

No se avergüencen y comprendan que no tengo la culpa de ello.

 

Pues ya no puedo controlarlo.

 

 

Piensa cuantas veces de niños les ayude y estuve pacientemente a su lado.

 

Esperando a que terminaras lo que estabas haciendo.

 

 

No me reprochen.

 

Porque no quiero bañarme.

 

No me regañen por ello.

 

 

Recuerden los momentos que les perseguí

 

 

y los miles de pretextos que inventaba,

 

 

para hacerles más agradable su aseo.

 

Cuando me vean inútil e ignorante

 

 

frente a todas las cosas tecnológicas.

 

Que ya no podré entender.

 

Les suplico que me den todo el tiempo que sea necesario.

 

Para no lastimarme con sus sonrisas burlonas.

 

Acuérdense que fui yo quien les enseño tantas cosas,

 

A comer, a vestirse y como enfrentar la vida, también como lo hacen

Esto es producto de mi esfuerzo y perseverancia.

 

Cuando en algún momento mientras conversamos.

 

Me llego a olvidar de que estamos hablando.

 

Denme todo el tiempo que sea necesario hasta que recuerde

 

y si no puedo hacerlo no se impacienten.

 

Tal vez no era importante lo que hablaba y lo único que quería era estar con ustedes.

 

Y que me escucharan en ese momento.

 

Si alguna vez ya no quiero comer, no me insistan.

 

Sé cuánto puedo y cuanto no debo.

 

También comprendan que con el tiempo ya no tendré dientes para morder,

 

Ni gusto para sentir.

 

Cuando mis piernas fallen por estar cansadas para andar.

 

Denme su mano tierna para apoyarme,

 

como lo hice yo cuando comenzaron a caminar, con sus débiles piernitas.

 

Por último.

 

Cuando algún día me oigas decir que ya no quiero vivir.

 

Y solo quiero morir, no te enfades algún día entenderán.

 

Que esto no tiene que ver con el cariño o cuanto los amo,

 

traten de comprender que ya no vivo, sino sobre vivo.

 

Y eso no es vivir, siempre quise lo mejor para ti.

 

Y he preparado los caminos que han debido recorrer.

 

Piensen entonces que con este paso que me adelanto a dar.

 

 

Estaré construyendo para ustedes  otra ruta, en otro tiempo pero siempre con ustedes.

 

 

No se sientan tristes, enojados o impotentes por verme así,

 

denme su corazón compréndanme y apóyenme,

 

 

como lo hice cuando empezaron  a vivir de la misma manera,

 

cómo les he acompañado en su sendero,

 

les ruego me acompañen a terminar el mío.

 

 

Denme amor, denme paciencia.

 

Yo les lo devolveré con gratitud y sonrisas.

Con el inmenso amor que les  tengo  a ustedes.

Atentamente tú viejo.

A la memoria y recuerdo de todos los padres del mundo.

Este poema lo encontré en un CD.

SE INDICA QUE ES ANONIMO EL POEMA.

El poema esta dedicado a un hijo y se modifico para varios hijos.

EL DECLAMADOR ES:

Jorge Jiménez Alonso.

EL GUITARRISTA DE FLAMENCO:

 

Héctor Talavera.

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